En el mundo de la empresa y de los negocios es muy habitual escuchar mensajes del tipo – hay que centrarse en lo importante, no perdamos el foco – y quizás, no siempre tengamos claro qué es realmente lo importante o dónde está ese foco que no deberíamos perder. 

Como es lógico, a la hora de abordar un proyecto o desarrollar una nueva línea de negocio dentro de nuestra organización, es preceptivo realizar un estudio de mercado, un buen análisis de la competencia o poner a prueba las bondades del producto o servicio que queremos presentar al mercado.

Sin embargo, más allá de estrategias grandilocuentes y, bajo la humilde opinión del que suscribe estas palabras, quizás lo más práctico sea sencillamente tener las cosas claras y transmitir los mensajes adecuados

5 claves para no perder el foco de tu estrategia negocio

Tratemos ahora de llevar lo anterior a un terreno más asequible, al alcance del cualquier osado lector que haya llegado hasta aquí, analizando los 5 aspectos que deberíamos tener siempre presente. 

1.- Si no eres capaz de responder con facilidad a las tres preguntas claves de ¿Qué somos? ¿Qué ofrecemos? y ¿A quién nos dirigimos? es que todavía no tienes claro los conceptos básicos de tu negocio. Dedica tiempo y reflexión para definirlos, conceptualizarlos e interiorizarlos. 

2.- Es fundamental conocer el ecosistema en el que vas a ofrecer tus productos y servicios y, sobre todo, qué están haciendo el resto de jugadores. En caso contrario, será complicado construir tu relato. 

3.- Si tienes claro lo anterior, es el momento de definir tu propuesta de valor. Que aportas que no estén ofreciendo tus competidores o por qué, ofreciendo el mismo producto o servicio, tu propuesta es mejor. En definitiva, qué te hace diferente. 

4.- Siempre que puedas aplica la ley de Pareto o la regla del 80-20, suele funcionar. 

De un forma sencilla podríamos decir que el 20% de productos te generarán el 80% de tus ventas, céntrate en ellos para definir el CORE de tu negocio. 

5.- Construye relaciones de confianza y duraderas con tus proveedores y clientes. No es tan complicado, simplemente tienes que ser honesto y transparente. No hay otra fórmula. Tu cercanía hacia ellos también te ayudará a fortalecer la relación. 

La travesía del desierto

No nos engañemos, nadie dijo que fuera fácil. Sin embargo, si tenemos claro cuales son los deberes y los hacemos bien, podremos preparar mejor nuestra hoja de ruta. 

Emprenderemos entonces una especie de travesía del desierto por la que es necesario transitar para adquirir la experiencia y conocimientos necesarios para llevar a término nuestro propósito. Para ello, debemos tener siempre presente que un proyecto no es un concepto estático y rígido sino, justamente lo contrario, dinámico y flexible que iremos moldeando conforme se desarrolla. 

En la mayoría de los casos nos equivocaremos, aprenderemos de nuestros errores y reconduciremos nuestra hoja de ruta. Asume esto con naturalidad, será más fácil alcanzar tus objetivos si no caes en el desánimo cuando las cosas no salen como las habías planificado.  

Artículo publicado en Caribbean News Digital, 22 de octubre 2022.